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jueves, 22 de marzo de 2012

TETRAMUERTE ACTUAL

TETRAMUERTE ACTUAL
Dr. Francisco Sánchez Hernández.
La cultura de nuestros días, llamada por los filósofos Postmodernista, gira en torno de lo que he llamado la "tetramuerte": el consumismo, la permisividad, el hedonismo y el relativismo.
Por una parte están los grandes avances logrados en los últimos años en la ciencia, la tecnificación, la revolución informática, los derechos humanos, mayor democracia y justicia social; altos niveles de confort y bienestar, igualdad de oportunidades, desarrollo de la cultura ecológica, la nivelación hombre-mujer. etc.
Pero en la cultura occidental actual, hay sombras importantes, algunas insospechadas, sorprendentes, que nos llevan a la masificación:
1.- Consumismo: deseo impulsivo de comprar, que tiene su raíz en la publicidad masiva y en la oferta bombardeante que nos crea falsas necesidades. 
2.- Permisividad: nada está prohibido ni hay territorios vedados, sin limitaciones. Hay que atreverse a todo, llegar cada día más lejos.
3.- Hedonismo: la ley máxima de comportamiento es el placer por encima de todo, cueste lo que cueste, así como el ir alcanzando progresivamente cotas más altas de bienestar.
4.- Relativismo: la verdad está en constante cambio, moviéndose de acá para allá, según el juicio de cada uno.
¿Cual es el contraveneno para esta tetralogía de la muerte? RESPUESTA: la Espiritualidad. Que definimos como la cualidad de nuestro espíritu desarrollada en base a valores (amor, trabajo, encontrarse a si mismo y poseer cultura practicando las bellas artes).
Ahora que si deseamos plenitud en nuestra espiritualidad, debemos practicar la Espiritualidad Teológica en base a las virtudes teologales (fe, esperanza y caridad); y por cierto aprovechando los días cuaresmales que estamos viviendo, es tiempo en que el hombre, al reconocer a Jesucristo como redentor y salvador, entra en el kairos, en el tiempo de Dios. 
 .

martes, 18 de octubre de 2011

ACOMPAÑANTE TANATOLÓGICO

Acompañante de Duelo
Ante una pérdida o duelo quien acompaña al o los dolientes se le llama acompañante tanatológico.
Cualquiera puede hacerlo cumpliendo una serie de cualidades y conocimientos que la Tanatología(estudio de las medidas para disminuir el sufrimiento físico psicológico de los enfermos terminales, familiares y amigos, así como evitar la frustación del personal médico), rama de la Medicina, establece.
El primer requisito es tener desarrollada una Espiritualidad fundamentada en valores como el amor, la humildad, la tolerancia, la paciencia, sin egocentrismo ni egotismo (hablar de si mismo); con responsabilidad, aceptación, constancia, discernimiento y testimonio personal.
Todo enfermo grave o terminal tiene el derecho de saber la verdad sobre su enfermedad, recibir la atención necesaria, a participar en las decisiones de su tratamiento, a expresar sus preocupaciones con libertad; a ser tratado con respeto y dignidad, a morir de forma natural y en paz sin que se le prolongue la agonía innecesariamente y a no morir solo.
El acompañante tanatológico es un puente, un mediador entre el paciente y sus seres queridos, sus necesidades, sus deseos, sus dudas. No puede, ni debe dar solución a todo, entonces necesita formar y organizar un equipo interdisciplinario llamado "Red de Apoyo".
Ésta red tiene como finalidad apoyar y brindar todo lo necesario al enfermo por medio de la atención de diferentes áreas o disciplinas estableciendo roles:
1.- Medica: persona que de medicinas y atención de enfermería. Que sepa atender.
2.- Psicológica: que sepa escuchar facilitando la comunicación a través de: un silencio acogedor, lenguaje corporal, contacto visual, ruidos amistosos, preguntas abiertas, parafrasear, etc.
3.- Pedagógica: que sepa enseñar. Que aprenda algo el enfermo; desarrollar su creatividad.
4.- Legal: que sepa orientar, moverse en asuntos notariales, del certificado de defunción, etc.
5.- Ocupacional: que motive al paciente a realizar lo que sabe, por ejemplo dibujar, tejer, etc.
6.- Lúdica: quien lo divierta, practique juegos, que ria, baile.
7.- Logoterapéuta: que le de sentido a su sufrimiento a través de la tríada trágica: culpa, dolor y muerte.
8.- Espiritual: quien alimente su espíritu a través de las bellas artes como la musica, la naturaleza, lo religioso.

lunes, 15 de agosto de 2011

DUELO SIGNIFICA DOLOR

DUELO
Por Dr. Francisco Sánchez Hernández.
La palabra duelo viene del latín dolere que significa dolor, sufrir. En Tanatología, rama de la Medicina, se define como la pérdida de alguien o algo.
Es necesario conocer sus etapas, pero es más importante humanizar el proceso de pérdida o muerte para que el doliente lo maneje con serenidad y dignidad humana y cristiana.
Consta de 5 etapas:
1a. Negación o aislamiento.
2a. Rabia o ira.
3a. Regateo y negociación.
4a. Depresión.
5a. Aceptación.
¿Cómo debe tratarse el doliente? R: humanísticamente. Permitetestar en duelo; date permiso de sentirte mal, necesario y vulnerable. Permítete sentir el dolor plenamente; abre tu corazón al dolor; registra y expresa las emociones que surjan. Llorar es tan humano como reir. Recorrer el camino requiere tiempo, vive solamente un día cada día. Se amable contigo. Es importante no olvidar que la situación es pasajera. No tengas miedo de volverte loco. Los sentimientos intensos de respuesta al duelo no te llevan aningún desequilibrio.
¿Qué hacer?: no dscuides tu salud, las decisiones importantes es mejor dejarlas para más adelante, agradecer las pequeñas cosas; pedir ayuda ya que todos los que nos quieren nos desearían ayudar. Date permiso para sentirte bien; no existen atajos en el camino de las lagrimas; acepta esta dura realidad y continua adelante.
Elaborar un duelo no es olvidar, es recordar con ternura el tiempo que compartiste. Céntrate en la vida y en los vivos. Es necesario soltar el pasado. Define tu postura frente a la muerte.
Vuelve a tu fe. Es una manera de aligerar la carga del corazón.
Conclusión: el duelo para quien lo vive y trata de ofrecer ayuda, es un proceso que se vive en la humildad y en la imprevisibilidad que conlleva cierta gestación. Es un viaje dentro de la vida que  todos los seres humanos tendremos que afrontar tarde o temprano, nos recuerda la vulnerabilidad de los apegos y lo inevitable de las separaciones. Todo apego lleva a la soledad, esta constatación puede angustiar y entristecer, pero no se puede eludir. Quien ha perdido toda esperanza y no quiere acoger los signos de renovación, esparcidos a lo largo del camino de la aflicción, se queda estancado en la tristeza (dicen los tanatologos que el tiempo promedio normal de duración del duelo es de 2 a 4 años).Finalmente el duelo se ha superado cuando el recuerdo es con paz interior y alegria espiritual.
Todo conforme a nuestra identidad