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lunes, 5 de diciembre de 2011

EL AYATE GUADALUPANO: FE O CIENCIA

Bajo nuestros estatutos, hagámos Iglesia

Por  Iñaki López R.
En estos tiempos de incredulidad con una Filosofía Positivista exagerada, en que solo el testimonio de los sentidos es lo único válido, en que solo se confía en la ciencia, viene a poner en predicamento a esta clase de filosofía, un Objeto que hace dudar su aceptación.
Este Objeto es el ayate de San Juan Diego, ese misterioso lienzo que hace repensar a católicos y a los incrédulos, la pintura con que fue elaborado y su extraña conservación a través de los siglos.
La aceptación de su validez y certeza, ha llevado a los científicos ha realizar estudios minuciosos y profundos, en que participan químicos, físicos, médicos y otros más versados en distintas ramas de la ciencia.
La historia del Sagrado Lienzo ha provocado multitud de discusiones a través de los siglos. En este trabajo se exponen las últimas investigaciones, que modifican las opiniones y realizan conversiones de carácter religioso.
El Ayate de la Virgen de Guadalupe, desde el punto de vista religioso no tiene discusión, aún sin ser dogma de fe, pues no esta incluido en el Credo, pero no hay mexicano que no tenga en el fondo de su corazón bien marcado el guadalupanismo.
Detractores los ha habido de todos los tipos: religiosos incrédulos, ateos, etc., desde las Apariciones de la Virgen de Guadalupe; ya niegan las apariciones, la verdad de que el Ayate sea auténtico, hasta la existencia del Santo Vidente Juan Diego. Pero todo se refuta minuciosamente en este trabajo. Pida sus fotocopias gratuitamente a la Asociación de Exalumnos, teléfonos 461 61 4 74 70 y celular 044 461 6000 612.

viernes, 18 de noviembre de 2011

LAS RELIQUIAS

Por Iñaki López R.
Multitud de discusiones se han hecho a aquellos objetos que fueron parte del cuerpo, o el cuerpo mismo, de un Santo o de un héroe civil, de algún objeto perteneciente a estos, lo mismo que aquellas piezas, como joyas o monumentos, tanto que les pertenecieron, como que de alguna manera están vinculados a ellos, son los que desde tiempo inmemorial se consideran reliquias.
La diferencia entre las reliquias religiosas y civiles, sus características, los grados de calificación que se les da; como han incurrido los excesos con las reliquias de cualquier clase, la distinción entre las verdaderas y las falsas, su comercio, es lo que se presenta en este trabajo.
Como ha habido en todos los campos, las auténticas y las falsificaciones, que criterios se tienen para determinar su origen y calificación.
Las reliquias religiosas que detenta la Iglesia Católica son minuciosamente vigiladas a fin de evitar el exceso, las desviaciones de culto, el comercio de simonía, y sobre todo la falsificación.
Estas reliquias en especial las de las Iglesias Católica y Ortodoxa, son estudiadas y calificadas por un celosos tribunal del Vaticano o por el Santo Sínodo (en la Iglesia Ortodoxa), de suerte tal que son las más auténticas, a la vez que se determina su grado, según su origen.
Las reliquias más conocidas son el Lignum Crucis o de la Santa Cruz, la Sagrada Sindone o Sabana Santa, la Santa Escala entre otras, de estas se hace un resumen en este trabajo que sirve para acrecentar el acervo de todo aquel interesado en estos Objetos Sacros.
El caso de las reliquias religiosas fantásticas que dan lugar a leyendas, tales como el Santo Grial, el pelo de la barba de Mahoma, el Manto Sagrado, la ropa del Niño Fidencio, que logró engañar hasta al presidente de la República de su tiempo, etc.; como en el campo civil la pierna de madera del Gral. Antonio López de Santana, muchas momias de los faraones egipcios, la espada de Excalibur con su correspondiente etc. que abruma de tal manera que causa un enredo para la búsqueda de las auténticas.
Así que con esta pequeña aportación cultural, dispongámonos a recibir y defender (como buenos pastores), la llegada de las reliquias del Beato Juan Pablo II a la ciudad de Celaya, Gto., México, el próximo domingo 11 de diciembre del 2011, probablemente expuestas en el templo de San Francisco.
Ahora que si le interesa toda la conferencia sobre reliquias con mucho gusto le obsequiamos una fotocopia si se dirige al correo afsanchezh@hotmail.com

viernes, 1 de julio de 2011

Invitación

Hermanos en Cristo:
Con gran emoción me dirijo a ustedes como mensajero de Pablo, “apóstol de Cristo Jesús por  voluntad del Padre”, siendo así la presentación  de él en sus cartas.
Los exhorto hacer una vida cristiana en el amor, como nos dice el apóstol en Rom.12, 9  y  perfeccionar el amor (1Cor. 13, 1), aunque llevemos en vasos de barro este  amor de Cristo que es nuestro tesoro (2Cor. 4, 1). Y hacernos hombres y mujeres parenéticos, inspirados por el Espíritu Santo que nos da nuestros carismas, enfrentando con ellos al hereje, al apostata, al cismático ¡SIN MIEDO! y no detenernos hasta decir: “Ya no soy yo el que vive, sino Cristo que vive en mi” (Gal. 2, 20), episcopiar siempre nuestro diario vivir y querer llegar al mayor conocimiento de la fe  como los presbíteros y al servicio como los  diáconos,  reconocer al Señor Jesús como el Señor vivo y glorioso (1Tes. 2, 14), para que al nombre de Dios se doble toda rodilla, en los cielos, en la tierra y entre los muertos (Fil. 2, 10).
Hermanos en Cristo:
Con gran emoción me dirijo a ustedes como mensajero de Pablo, “apóstol de Cristo Jesús por  voluntad del Padre”, siendo así la presentación  de él en sus cartas.
Los exhorto hacer una vida cristiana en el amor, como nos dice el apóstol en Rom.12, 9)  y  perfeccionar el amor (1Cor. 13, 1), aunque llevemos en vasos de barro este  amor de Cristo que es nuestro tesoro (2Cor. 4, 1). Y hacernos hombres y mujeres parenéticos, inspirados por el Espíritu Santo que nos da nuestros carismas, enfrentando con ellos al hereje, al apostata, al cismático ¡SIN MIEDO! y no detenernos hasta decir: “Ya no soy yo el que vive, sino Cristo que vive en mi” (Gal. 2, 20), episcopiar siempre nuestro diario vivir y querer llegar al mayor conocimiento de la fe  como los presbíteros y al servicio como los  diáconos,  reconocer al Señor Jesús como el Señor vivo y glorioso (1Tes. 2, 14), para que al nombre de Dios se doble toda rodilla, en los cielos, en la tierra y entre los muertos (Fil. 2, 10).
Así hermanos llevemos en nuestros corazones, el nacimiento del niño Jesús, para no olvidarnos que debemos también nacer en Jesús y hacernos como niños. Recibiendo el mensaje de Jesús que es el kerigma y revestirnos del hombre nuevo (Ef. 4, 17).
Nos dice el apóstol San Pablo: “El que no trabaje que no coma” (2Tes. 3, 10), vamos pues hermanos a trabajar para ganarnos el sustento y a la vez un lugar en la gloria de Dios, llevando una vida moral y doctrinal cada vez más perfecta. Hagamos un nuevo Jerusalén, con una doxología ardiente para Dios, con homilías, cartas y epístolas colmadas de fe, entusiasmo, testimonios y amor  de Dios  que desafíen nuestro tiempo, y quizá algún día los hombres y mujeres, cristianos, judíos o paganos  de un futuro, las lean y se enamoren de Jesús, así como el didache de las enseñanzas de los apóstoles o como el fragmento Muratoriano, y hacer un midrash de este tiempo resaltando nuestro lenguaje como en la antigüedad, el koine, el ático y el latín de la Vulgata.