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jueves, 10 de mayo de 2012

LA CRISTIADA

LA CRISTIADA
Por Arturo Guerrero Franco.
Muchos, seguramente, católicos hemos tenido la oportunidad de disfrutar del 7o. arte de la cinematografía con la película La Crsitiada. Sin olvidar que es el punto de vista del Director, podemos, como decía el Beato Juan Pablo II realizar un ejercicio de espiritualidad teológica individual, a través de las siguientes preguntas:
1.-¿De los personajes de la película quien te gustaría ser y porque?
Digo yo mi deseo de incrementar mi fe al estilo del niño mártir (José) de llegar al martirio y la del General Gorostieta que va desarrollandose de manera racional hasta llegar a la entrega de la vida por la libertad 
2.-¿Qué sentimientos y pensamientos se han presentado?
Una serie de ellos: ira, impotencia, frustración y tristeza por los sucesos reales, pero de gusto y alegría de gente que supo defender  su fe hasta lograr la supresión de las medidas ordenadas por el presidente Calles. 
3.-¿A qué me he sentido movido?
A estudiar la Historia de la Iglesia para mejor la situación del país en el momento de cada quien, como sucedió en la película que si se hubieran aplicado los principios de le Enciclica Rerum Novarum a lo mejor México y el mundo serían diferentes.
4.-¿Estos deseos van de acuerdo o en contra de mis convicciones?
Todos van de acuerdo con mis convicciones.
5.-¿La película logra sacar algo bueno de mi y me hace crecer como ser humano o me deja negativo ante la vida?
Me hace crecer espiritualmente porque la música, la fotografía, el vestuario, la actuación dramática de muchos personajes, así como la calidad directriz, alimentan mi espíritu, como bellas artes que son.
6.-¿El filme me confronta con costumbres y creencias diferentes y me favorece la comprensión en el respeto mutuo?
Desde luego que si ya que me enseña que la circunstancia (Ortega y Gasset) es diferente para cada quien y totalmente comprensible.
7.-¿La película me confirma en mi fe?
Obviamente.
8.-¿Hubo momentos en la película en que sentí que el Señor me decía algo y que era eso?  
Si, para realizar como laico un apostolado de evangelización en principio en mi familia y secundariamente en mi entorno social y laboral, propagando contextos veraces de gente reconocida, acordes con eventos sociales como ha resultado esta película, que forman opinión y resultan positivos y alentadores en esta sociedad que se encuentra sumergida en la cultura de la muerte.

martes, 17 de abril de 2012

A PROPÓSITO DEL TRABAJO: 1o. de Mayo.

"Bajo nuestros estatutos, hagámos Iglesia"
A PROPÓSITO DEL TRABAJO: 1o. de Mayo.
Por Dr. Francisco Sánchez Hernández.
El hombre moderno vive preso en una sociedad de consumo, que le esclaviza y condiciona fuertemente a la hora de trazarse el propio ritmo y el programa de su vida. Los medios de comunicación social con su presión, casi irresistible, le crean constantes necesidades y estimulan, con frecuencia injustamente, su apetencia de confort y de lucro más allá de lo razonable.  
Bajo esta presión y carrera de satisfacciones alienantes el trabajo se ha convertido en medio esclavizador. Aquejado por las letras pendientes de los medios de consumo, que cada día salen al mercado y que él adquiere, se somete al pluriempleo, que lo priva del tiempo necesario para sus relaciones con Dios, con los hombre, en concreto con la familia, y consigo mismo. No queda tiempo para pensar y para disfrutar de una convivencia sosegada, en especial para nuestra población mexicana entre los 35 y 50 años.
Ideologías de tipo frecuentemente marxistas (económicas-sociales) han hecho del trabajo un campo de conflictos. La lucha entre el capital y el obrero, que da origen a recelos, reivindicaciones e injusticias, nacidas del egoísmo desenfrenado, ha convertido el trabajo en un lugar de tensiones y a veces de enfrentamientos violentos, inclusive contra la misma familia.
Bajo esta perspectiva el trabajo aparece como fuente de desilusión. Para unos, porque la escasez de puestos de trabajo los sitúa en el suplicio de Tántalo (dios hijo de Zeus), ya que difícilmente llegan a adquirir aquello que, por una parte, ven cerca, pero que siempre huye de ellos. Otros, llenos de ideas pesimistas y nihilistas (nada vale la pena), no encuentran sentido al trabajo y lo consideran como un medio de vida, pero sin ninguna ilusión.
A la luz de la revelación divina el hombre es un colaborador de Dios en la obra de la creación. Dios ha entregado al hombre la tarea de desarrollar las fuerzas ocultas escondidas en la naturaleza (Gén 1, 28). Dios entrego al hombre las herramientas del trabajo: inteligencia, corazón, inventiva, tesón, manos, ansias de trabajar. El trabajo no constituye un hecho accesorio ni mucho menos una maldición del cielo. Por el contrario, es una actividad que permite al individuo realizarse y ofrecer un servicio a la sociedad. Escribía el beato Juan Pablo II que "es el primer evangelio del trabajo" (Laborem Exercens, 25).
Cada trabajo ha de ser visto así en el conjunto del desarrollo evolutivo. Todos somos colaboradores de Dios, porque también Él hoy sigue trabajando con el hombre, respetando su autonomía. Esta enseñanza vale también para los quehaceres mas ordinarios porque los hombres y mujeres que, mientras procuran el sustento para sí y su familia, realizan su trabajo de forma que resulte provechoso y en servicio de la sociedad, con razón pueden pensar que con su trabajo desarrollan la obra del Creador y se perfeccionan a sí mismo (Gaudium et Spes, 34, 35).
Los múltiples medios de confort y bienestar, logrados por el talento humano, no son en último término nuevas creaciones, sino perfeccionamiento de la naturaleza. Aún las creaciones artísticas, las más parecidas a las de Dios, tienen su punto de partida en el mundo creado.

miércoles, 29 de febrero de 2012

DESDE MI TEJADO

DESDE MI TEJADO
Por Iñaki López R.
Una crítica hecha por un supuesto gato, que ve la actuación de los humanos, sobre varios temas de actualidad.
En la época postrevolucionaria había , grupos de guerrilleros que azotaron a la población, pululaban por todo el territorio, asaltaban pueblos y haciendas, haciéndose de toda clase de bienes, especialmente de aquellas monedas de oro y plata que circulaban.
Infinidad de veces, los asaltos en la ciudad lo hacían individuos muy bien vestidos, por lo que la gente decía: "Un señor muy decente me asalto al regresar de la plaza".
Cuando aún no se combatía la delincuencia, la gente decía: "Nos estamos enladronando", porque los asaltos ocurrían a todas horas del día y en cualquier lugar, aún dentro de los templos.
¿A cien años de distancia se repiten los hechos? Miau.
Ante Dios, las imágenes de los Santos, los templos, la Bandera, las personas mayores y a las mujeres, ya no digamos en la época prerrevolucionaria sino hace tan solo cincuenta años, se les tenía un especial respeto, ante ellos, se quitaban los hombres el sombrero.
Hoy que tenemos la facilidad de realizar procesiones, ya no solo en los atrios de los templos, sino aún en las calles, la gente que se dice católica, permanece sentada indiferente al acto, platicando y con la cabeza cubierta, cuando antaño, hasta se ponían de rodillas, ahora se considera una acto motivo de mofa el realizarlo. Miau.
En lo más profundo de nuestro ser, en las células, están los factores que hacen que nos parezcamos a la familia del padre o de la madre, los cromosomas; los famosos factores hereditarios.
Estas pequeñísimas partículas de las células, no solo determinan los factores del aspecto de los parientes, son a la vez, las instrucciones para la formación de cada órgano, sino que también determinan el sexo; unos son XX, este par determina la mujer y el otro XY, que determina al varón.
Por eso la determinación está dada desde el momento de la concepción, o sea el momento en que se unen en una sola célula, la masculina con la femenina, constituyendo una persona humana en potencia diría Aristóteles, el filósofo griego, Padre de la Lógica Científica. Por lo tanto, "o semos o no semos y si no pa´que nos hacemos", dicen en el rancho.
Siempre que nos ponemos contra los planes de Dios, dentro de la Naturaleza, por Él creada, contra sus leyes, estas se nos echan encima, es lo que mucha gente dice: Dios te castiga. Miau.

miércoles, 8 de febrero de 2012

¿VAMOS AL CINE?

¿VAMOS AL CINE O VEMOS UNA PELÍCULA POR TV O POR INTERNET?
Dr. Francisco Sánchez Hernández.
Esta pregunta frecuentemente nos hacemos en ciudades con escaso entretenimiento como Celaya, Gto., tanto los viernes juveniles como los domingos familiares. Aquí una recomendación también para con los niños para estimular un pensamiento creativo, a tener conocimiento de causa de las cosas que ven y oyen.
El Beato Juan Pablo II decía: "El cine constituye un medio fascinante para transmitir extraordinarias maravillas. Al mismo tiempo, puede transformarse en un lenguaje fuerte y eficaz para censurar la violencia y los atropellos. Así, el cine enseña y denuncia, conserva la memoria del pasado, se convierte en conciencia viva del presente e impulsa la búsqueda de un futuro mejor...Pero al mismo tiempo, tentado a considerarse a sí mismo como fin, el cine ha llegado a veces a perder el contacto con la realidad y con los valores positivos de la vida. ¡Cuántas veces las imágenes envilecen al ser humano, desfigurando y anulando su humanidad, y convirtiéndolo en vehículo de degradación más que de crecimiento!
El cine se ha convertido en todo el mundo en un lugar cultural: un lugar donde se nos proponen valores (virtudes) universales. Para los que creemos en Dios el cine se ofrece como espejo, ventana, interrogación, soplo, donde el mismo Espíritu de Dios está presente y comunicándose.
Te ofrezco una guía pedagógica de cuestiones para pensar y responder (lo puedes hacer por escrito y también en grupo) después de haber visto una película:
1.-¿Qué pensamientos, sentimientos y emociones se han presentado?
2.-¿A qué me he sentido movido?
3.-¿Esto que he sentido en mi interior va de acuerdo con mis creencias?
4.-¿La película me hace crecer como ser humano?
5.-¿Me reta a responder con mas sinceridad, valor, amor, generosidad, en mi propio contexto de vida?
6.-¿La película  logra sacar algo bueno, alimento, para mi espíritu (recordar que somos cuerpo y espíritu)?
7.-¿La película me confirma en mi fe cristiana?
8.-¿Hubo momentos de la película en que sentí que el Señor me decía algo, en que me vi en diálogo con Dios? ¿Qué era eso?, ¿a qué me invitaba? ¿Con qué sentimientos lo experimenté: paz, alegría, ánimo, o al contrario, duda, temor, desánimo?
Por el cine, pues, nos acercamos de modo privilegiado a lo que nuestros contemporáneos sienten, quieren, piensan, valoran, creen, esperan, aman; a lo que los inspira, los motiva, les da sentido, los hace vivir. Con ellos aprendemos, nos hacemos más sensibles a situaciones de la vida, nos abrimos a otras comprensiones, seguimos buscando, encontramos valores, virtudes teologales y respuestas. ¡Encontramos también a Dios!, el misterio trascendente de nuestra existencia y, a la vez, el Dios tan cercano y compasivo que se nos revela en la vida de la gente.

lunes, 2 de enero de 2012

LA CUESTA DE ENERO

Bajo nuestros estatutos, hagámos Iglesia.
LA DIFÍCIL SITUACIÓN
Por Rodolfo Ruíz Silva
El hombre se ha caracterizado por su desarrollo físico y mental, desde su aparición en el planeta tierra.
Con su inteligencia ha adquirido conocimientos y con sus manos ha creado la técnica aplicando esos conocimientos.
De esa manera ha obtenido satisfactores para la subsistencia o carece de ellos si no tiene la capacidad o no la ha utilizado adecuadamente. La primera es la riqueza y la carencia es la pobreza, que ha sido siempre uno de los problemas más crueles de la sociedad humana.
Tanto la riqueza como la pobreza se desarrolla en tres áreas:
A.- La material que consiste en la abundancia o la carencia de casa, vestido o sustento.
B.- La intelectual o de conocimientos, se obtiene por medio de la educación y la cultura.
       Adquirimos la educación con:
a.- La civilidad, la urbanidad y la cortesía.
b.- La ciencia que es el conocimiento guiado por principios lógicos acerca de los fenómenos, sus leyes, estructura y relaciones.
c.- Tecnología que es la aplicación de la ciencia a los fines prácticos de la sociedad.
        Adquirimos la cultura por la obtención de conocimientos, creencias, actitudes y hábitos según los cuales el hombre vive, piensa y actúa y comprende el idioma, la ciencia, las artes, filosofía y religión.
C.- En la tercera área del desarrollo humano se encuentran los valores espirituales o de fe; fe en Dios y fe en sí mismo. Cuando el hombre no encontraba explicación de las causas y los efectos, buscaba un dios; cuando aplicó el análisis, cuando utilizó la lógica encontró a Dios.
Se coloco para su ascenso dos alas: la de la fe y la de la razón. Comprendió y creyó que así como la creación tiene un Providente, el hombre cuenta con una portentosa caridad en sus apuros y preocupaciones: la Divina Providencia que le da esperanza y consuelo. En la que debe creer, esperar y confiar para que nunca le falte casa, vestido y alimento material y/o espiritual. Es la inmanencia de su Creador: Dios da al hombre, que busca según sus fuerzas el reinado de Dios, todo lo que necesita sirviéndose de los medios naturales y también sobrenaturales (milagros), o mediante unas fuerzas extranaturales (ángeles) o sobrenaturales (la gracia del Espíritu Santo), aunque no ciertamente sin la cooperación del hombre. La providencia de Dios tiene una carácter escatológico. Con ello queremos decir, no que Dios deje de preocuparse por el destino de los hombres de este mundo, sino que la medida y la dirección de la providencia está en la consumación final. Todo lo terreno es un esbozo previo de esto (nota del editor).
A la pobreza y a los problemas el hombre les llama la "difícil situación" desde que tengo conciencia y uso de razón. Está allí y allí permanecerá para que podamos vencerla.

viernes, 4 de noviembre de 2011

¿Sexto viaje del Beato Juan Pablo II a México?

Bajo el amparo de nuestros Estatutos,
¡hagámos Iglesia!


La avenida de los Insurgentes en la capital de la República Mexicana, el Distrito Federal, un día se engalano con la presencia de Papa Juan  Pablo II.
Desde el Viaducto hasta la colonia San José Insurgentes iba recibiendo a la gente que desde muy temprano fué formando el tumulto que deseaba conocer a un Papa que hábía decidido salir de su claustro tradicional del Vaticano.
Vino para inaugurar una conferencia de obispos.
En parejas y en pequeños grupos se fué formando una aglomeración distribuida a lo largo de varios kilómetros.
La invitación insistente y firme de una esposa puede hacer que se abandone el descanso y se venza la renuncia de formar parte de una conglomeración. Desde la colonía Las Aguilas bajamos por las calles de Cóndor y Fujiyama y siguiendo por la calle Barranca del Muerto, llegamos a la esquina con la avenida Insurgentes. La espera fué larga, tediosa, calurosa, el dolor de las piernas crecía y los minutos tenían flojera. Empezó a crecer el ruido de una avalancha, las columnas de gente distribuida en ambas aceras que había mantenido la espera con un orden ejemplar, empezo elevar la voz y el murmullo fué tomando las diferentes formas de sorpresa, alegría y euforia.
Los vítores y las porras iban jalando al vehículo del Papa quien con la piel requemada saludaba lanzando bendiciones y sonrisas. Él no se imaginaba que su visita a México iba a ser tan cansada y tan agotadora. Juan Pablo II se sintió aprisionado por el pueblo y abochornado con tanto cariño.
Correspondió de la misma manera: bajo el sol ardiente, sonreía; bajo la lluvia poca o intensa, sonreía; bajo el peso del cansancio, sonreía, siempre sonreía. Sus sermones cumplían con su cometido pastoral. Él les daba un tono paternal y amable.
Pero esa relación de pueblo y pastor no fué suficiente a pesar de la forma inusitada en que se daba, la amistad crecía, el trato era cada vez más abierto y profundo. El pueblo inventaba porras, unos le daban sereneta y él, a pesar de su cansancio, salía al balcón sumamente complacido.
Una mejor relación entre pueblo y un líder no se ha dado en la historia. Hubo más visitas del Papa a México, fueron cinco y todas tuvieron el mismo matíz. El se considero mejicano, el pueblo lo consideró propio.
Actualmente estamos viendo otro peregrinar del Papa por una parte de la República. Vendrán a Celaya (el 11 de diciembre del año en curso) las reliquias del Beato Juan Pablo II. El pueblo las estan recibiendo igual que a su persona y ahora con veneración para el amigo, con gran respeto y admiración para el que fué su guía y que nos amó tanto como el pueblo de México lo amó y lo seguirá amando.
¡Así Sea!
Rodolfo Ruíz Silva.